Ecosistema acuático

El agua, especialmente el agua dulce, es probablemente el medio de vida más importante en nuestro planeta. Las plantas, los animales y los humanos dependen de este elemento e incluso ecosistemas completos no pueden existir sin los suministros de agua adecuados. Alrededor del 97.5% del agua disponible en todo el mundo es agua salada de nuestros mares y océanos. Del 2.5% restante del agua dulce necesaria para la vida, un 70% está  congelado como hielo en los casquetes polares y otro 29% se encuentra en forma de humedad del suelo o agua profunda, siendo inaccesible para los seres humanos. Esto significa que solo el 1% del agua del mundo está en ríos, lagos y depósitos de agua subterránea y está disponible para uso humano.

Hoy consumimos casi la mitad de los 12.500 km3  que las personas de todo el mundo tienen disponibles para uso directo cada año. En vista de la creciente población de 7,47 mil millones en la actualidad (Comunicado de prensa 2016/17 en el “Deutsche Stiftung Weltbevölkerung”) alrededor de 8,0 mil millones de personas en 2020, se estima que las cifras de consumo también aumentarán constantemente por lo cual según las estimaciones de la ONU, esta cifra aumentara aproximadamente a  9.700 millones.

Al mismo tiempo, la necesidad de agua también está aumentando rápidamente en otras áreas, debido a la producción de alimentos y productos agrícolas, así como al consumo masivo de la industria para los procesos de producción y fabricación, utilizandose cantidades cada vez mayores que quedan inútiles para el suministro de las personas.

Y hay otro problema: Aunque agua salada no sea potable, tiene gran importancia al ser el hábitat de muchos seres vivos, que forman parte de nuestra cadena alimenticia.

Debido a la visible contaminación de nuestros mares y océanos por los desechos plásticos, numerosos seres vivos y ecosistemas están siendo masivamente amenazados e incluso condenados por esta problematica. La carga extremadamente creciente de microplásticos continuará avanzando y también afectará a largo plazo hasta al último ser vivo en el mar, resultando afectados también nosotros, sintiendo los efectos de numerosas formas, por ejemplo, el mar está siendo contaminado con altas concentraciones de microplástico, y a través de la cadena alimenticia también nos afecta, si se considera que numerosos animales reproductores (pollos, cerdos, etc.) se alimentan con aditivos hechos de harina de pescado, por lo tanto, esta amenaza de los microplásticos ha llegado sin que nos demos cuenta.

Existe una estrecha conexión entre las causas y el problema que atraviesa el hábitat acuático y WaterRanger dedicará todo su poder a ello.

Fotos:
Petra Fiedler | Schwarz Exklusiv Fotografie
S. Hofschlaeger | Pixelio.de